Y entre sociedades cansadas de carne
extremadamente hostiles a la esencia,
me salvo leyendo la lectura universal;
locuras para los involucionados.
vislumbro en mi conciencia un amanecer
repleto de flores lindas
de lagos eternos
de caricias sin caducidad nocturna
caricias queridas que hoy me niegas
y mañana me suplicaras recibirlas.
pero todo caduca.
y mi espera tambien.
ya no gritare lo necesario.
ya no reprochare lo obvio.
sigue tu camino.
pues yo me quedo en mi mente,
digo corazon.
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