Nunca permitas que alguien sea tu prioridad, si tu eres sólo una de sus opciones.
como hacerlo
sin mirar el cinismo de unos ojos egoistas.
que banalizan cada segundo de hipoxia emocional
cerebralmente estudiada.
entre apuntes de oro, tejes la nada.
de un nada.
y mientras tanto, el llanto.
insonoro de raíces
de lombrices exhaustivamente elegidas.
como cada gesto.
no vuelvas. no vengas ya.
es tarde.
tu olor, ademas repugna mis entrañas.
pechugas ya verdes de lo podridamente caduco.
por que ensalzas lo que no entiendes?
poemas de hijas que no quieres.
ya me cansa la dureza.
no se a qué rama, ya agarrarme.
me dicen, a ti misma, a la vida.
y mis ampollas en calzados extremos?
de subidas a Everest y ochomiles no visibles?
donde meto el cansancio ?
en una caja de confianza?
o de bocadillos caros?
sin caricias ni emociones?
asi no crecen las uñas,
ni los granados quieren.
prefieren marchitarse e irse,
para en otro lugar, empezar o desfingirse.
Nadia Ortiga. 5 de agosto del 2011.
viernes, 5 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)